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Lunes, 11 de Diciembre de 2006
”No podemos dejar que Chile se vuelva marxista porque su pueblo sea irresponsable“. Henry Kissinger, 1973.

”No podemos dejar que Chile se vuelva marxista porque su pueblo sea irresponsable“. Henry Kissinger, 1973.

Telemadrid, la televisión autonómica de la Comunidad de Madrid, ha saltado estos días a la palestra por tres razones: la dimisión de Germán Yanké, director del Diario de la noche (tercera edición del informativo de la cadena), las elecciones en la comunidad de Madrid del próximo mes de mayo y una plantilla especialmente combativa con altos índices de sindicación que, desde hace años, viene denunciando tanto las condiciones de precariedad enlas que produce, como la manipulación constante que el gobierno de la Comunidad de Madrid ejerce sobre los redactores, especialmente en los informativos.
Como bien señalan los trabajadores de la cadena pública, Yanké jamás ha movido un dedo para impedir la censura y la manipulación que le han llevado a dimitir y, como comentabamos antes, la especial presencia mediática del conflicto en torno al control mediático en la cadena tiene una relación inmediata con las elecciones de los próximos meses.
Más allá de la coyuntura actual, lo que se pone de manifiesto son los nuevos regímenes de explotación del común y la concepción de “lo público” que tiene la clase política al completo. También los desafíos del sindicalismo del Siglo XXI en un sistema productivo en el que las condiciones de trabajo y la producción de subjetividad que pone en juego laactividad laboral son aspectos inseparables del régimen de explotación. En esta línea van algunas de las declaraciones que Jose Ángel Jímenez, presidente del Comité de Empresa de Telemadrid, hizo en los encuentros digitales de El País. José Ángel es un viejo conocido de la banda que colaboró con los Hechos Contra el Decoro en su segundo disco. Además es uno de los directores del documental Sanfermines 78.
¿Es sólo responsabilidad de los trabajadores de telemadrid recuperar el servicio público de televisión?¿No debería ser toda la sociedad madrileña la que debería salir a la calle para exigir que Telemadrid cumpla con los objetivos que marco su ley de creación? […] los paros y las huelgas están pensados para hacer daño económicamente al empresario y en este caso a nuestros directivos les da todo igual porque disparan con pólvora del rey. Además una huelga contra la manipulación en Telemadrid sería considerada una huelga política y pasaríamos a ser nosotros los delicuentes.
[Mas información en Salvemostelemadrid.es]

Agárrense que vienen curvas. El despropósito suele ser habitual en materia de declaraciones ministeriales, pero si son de la cartera de cultura el festival del humor suele ser aún más salvaje. Cuando en el ámbito cultural se mezcla la tecnología y la red, la cosa supera todos los límites.
Carmen Calvo, conocida por anteriores intervenciones como “Ni Pixi, ni Dixi, ni Ná“, ha manifestado en un discurso improvisado por ella misma: “le pediré [A Bill Gates] el dominio de la Ñ en la red”. La empanada es notable. La titular de la cartera de cultura ignora que existe un estamento supranacional, el ICANN, que se encarga de la gestión de los dominios y que, que sepamos, no es propiedad de Microsoft.
El discurso rebela, más allá de la metedura de pata, un desconocimiento absoluto en materia de industria cultural y tecnología, cayendo en el peor de los tópicos: pensar que una empresa privada es la dueña de la red y, no sólo eso, sino que el Ministerio de Cultura está dispuesto a “pedirle” cosas a dicha empresa como quien habla con los Reyes Magos y les pide regalos por navidad.
Claro, que también podemos pensar que la ministra va por delante y ya viene de un mundo en el que la red, definitivamente, ha sido capitalizada y enteramente mercantilizada. Será que lo da por hecho.
El caso es que más allá de la anécdota, la metedura de pata ministerial viene a subrayar la crisis manifiesta de las formas de soberanía modernas y del Estado-nación como agente de dicha soberanía. El poder soberano globalizado lo ejercen Bill Gates y compañía, y si no que se lo pregunten al inconsciente de Carmen Calvo: tiene claro quiénes son los dueños del mundo.
¿Qué será lo próximo?… ¿Le pedirá permiso la ministra a Mel Brooks para editar colecciones didácticas de zarzuela? ¿Solicitará el beneplácito de Murdock para financiar la próxima aventura televisiva de Ana Obregón? ¿Pedirá perdón a Mcdonalds la señora Calvo porque sus coetáneos inventaron los callos? Viva la cultura.

Plenario de la Asamblea General de la ONU: “El diablo está en casa. Ayer el diablo vino aquí. En este lugar huele a azufre”, dijo Chávez, en referencia a la intervención de Bush el día anterior.

“Ayer desde esta misma tribuna el señor presidente de EU, a quien yo llamo el diablo, vino aquí hablando como dueño del mundo. Un psiquiatra no estaría de más para analizar el discurso de ayer. Como vocero del imperialismo vino a dar sus recetas para tratar de mantener el actual esquema de dominación y saqueo. Para una película de Hitchcok, estaría bueno titularla La receta del diablo”.
Extracto de la intervención en Youtube

“España no va a tolerar que sigan llegando inmigrantes. (…) Es necesario que se ponga fin a la inmigración irregular (…) la obligación del Gobierno y sus embajadores es la de trabajar para que en España sólo haya una inmigración legal y ordenada”.
Maria Teresa Fernández De la Vega, vicepresidenta del gobierno.

Algunos datos: News Corporation tiene participación en radios, periódicos, televisión y cine de todo el mundo. Entre los rotativos que controla destacan los londinenses The Times y The Sun, así como el neoyorkino The New York Post. En tv la estrella del grupo es la cadena Fox. En tv por cable controla la Sky británica e italiana. La corporación ligada a los neocons norteamericanos también cuenta con una presencia relevante en el sector cinematográfico,en el que controla la 20th Century Fox. El grupo tiene unos beneficios anuales de unos 20.000 millones de euros.
Y que siga el carnaval.
Lo leímos en El Periódico de Catalunya

Un nuevo día en la España Plural. Ayer, más de la mitad de los catalanes llamados a votar en el referendum para la ratificación del Estatut decidieron no hacerlo. Pero la clase política al completo mira para otro lado: todos declaran haber ganado. Una nueva victoria de la democracia, dicen sin ruborizarse. ¿No será más una nueva constatación del divorcio entre el sistema de partidos y la gente?. Los brindis al sol de Artur Mas, Montilla, Saura, Zapatero, Rajoy y compañía no impiden que el emperador, como en el cuento, siga desnudo. Definitivamente, hay algo aquí que no va.