Archivo de la categoría "La Bombonera"

El virus de la Kun-bia

Viernes, 13 de Octubre de 2006

Los de abajo tienen siempre que inventar y reinventar para ser escuchados. Su voz en primera persona casi nunca se encuentra en televisiones o radios, tampoco en palacios o libros bien amueblados. La voz de los de abajo corre en el boca a boca del día a día. Como los remolinos, de esquina en esquina.
En los barrios más jodidos de Buenos Aires, las villas miseria de adobe y hojalata, la culebra  de los días baila al ritmo de la cumbia. La cumbia villera es el telediario de las villas, el relato infinito de las calamidades y la dignidad del seguir juntos y adelante. La dureza musicada y el ritmo de los anhelos y las tormentas cotidianas.

Por arriba se borran los nombres y las vidas con estadísticas. Por abajo la cumbia reúne las historias de vida y las agita. Si uno agarra el tren desde el centro de Buenos Aires a Florencio Varela, Quilmes o La Matanza, ya sabe cuál va a ser la banda sonora del viaje y el desembarco.
Cuando el Kun Agüero llegó hace unos meses a la ribera del Manzanares, traía bajo el brazo un virus que ha terminado por contagiar el aire: la cumbia villera. Desde entonces, el ritmo de los barrios porteños más jodidos acompaña cada entrenamiento de la banda rojiblanca y el Calderón huele a potrero. 

El Kun Agüero y Los Leales a ritmo de cumbia. Otro video.
Para escuchar cumbia villera y leer más

Lilian Thuram y la guerra a las personas migrantes: un OVNI en el cielo gris del fútbol contemporáneo

Viernes, 8 de Septiembre de 2006

 

La guerra contra las personas migrantes y la fuerza de trabajo que asalta las fronteras a la conquista de una vida digna y una redistribución de la riqueza tangible no conoce descanso. Los centros de internamiento están abarrotados de prisioneros cuyo único delito es no tener documentación en regla y desobedecer a un destino de hambre. Las autoridades de las Islas Canarias declaran estar desbordadas ante el arribo masivo de pequeñas embarcaciones repletas de personas que llegan de África. Militarizar la frontera en Ceuta y Melilla, construyendo una enorme vaya de espino, ha hecho que el flujo migratorio se desvíe a Canarias, con un coste humano todavía mayor por lo complejo del viaje. La migración no es el problema, sino la solución que encuentran miles y miles de personas para conquistar un ápice de vida y escapar de la miseria. Las personas migrantes no pueden ser reducidas a víctimas, son verdaderos sujetos políticos en rebeldía contra el régimen de fronteras.

En Francia el ministro Nicolas Sarkozy persigue sin cuartel no solamente a las personas migrantes, sino también a los jóvenes y niños nacidos en Francia de padres venidos de otros lugares del planeta. A los movimientos y los ciudadanos que responden con la movilización y la cooperación activa a las políticas racistas del gobierno galo, hay que sumar el nombre de Lilian Thuram. El futbolista del Barcelona ha mostrado su apoyo a las personas sin papeles y su rechazo frontal a las expulsiones de personas de territorio francés. El pasado miércoles, invitó al partido de su selección contra el equipo de Italia a setenta migrantes desalojados brutalmente por la policía del edificio que ocupaban en la ciudad de París. Como ya hiciera durante las revueltas de los jóvenes en las banlieues de abajo, cuando se puso del lado de los chavales y denunció públicamente a Sarkozy, Thuram salta a la arena pública y toma partido por los de abajo. Un verdadero OVNI en el patético universo narcisista de los futbolistas contemporáneos.

Un milagro en el Manzanares

Miércoles, 30 de Agosto de 2006


 

“Antes existía el entrenador, y nadie le prestaba mayor atención. El entrenador murió, calladito la boca, cuando el juego dejó de ser juego y el fútbol profesional necesitó una tecnocracia del orden. Entonces nació el director técnico, con la misión de evitar la improvisación, controlar la libertad y elevar al máximo el rendimiento de los jugadores, obligados a convertirse en disciplinados atletas”

Eduardo Galeano, El fútbol a sol y sombra.

A veces, entre el azar y el milagro, aparece un entrenador como brotado de la tierra. Entonces a los que amamos el fútbol nos cambia el aire y andamos pendientes de sus pasos y sus palabras, atentos cada domingo a sus movimientos en el banquillo, expectantes con cada gesto dentro y fuera del estadio. Entre tanto director técnico y tecnócrata del orden, Javier Aguirre es uno de esos regalos brotados de la tierra. Amigo de los zapatistas, con quienes organizó un partido de fútbol en el Estadio Azteca, y rebelde que se mueve en la vida por la banda izquierda, el “vasco” Aguirre se ha instalado este año junto a la ribera del Manzanares, agarrándonos las tripas a los que domingo tras domingo peregrinamos desde el principio de los tiempos a aquellos territorios de malegrías y esperanzas de plastilina.
La prensa deportiva de hoy ofrece una interesante entrevista con él, en la que se respira ese fútbol de una vez, fugado del merchandising y los despachos.

ruso.